martes, 29 de marzo de 2016

Seremos bulto empoderado, o no seremos nada

     Usted, que le gustan tanto las metáforas, ¿alguna vez intentó reparar una grieta? Yo tampoco, pero me detuve a investigar y preguntar a amigues antes de emitir un juicio al respecto. ¿Sabe usted que sucede cuando a una grieta se la rellena y se la tapa? Se raja la pared. ¡Así es, que sorpresa! Una grieta profunda es un tipo de fisura que no se puede rellenar, no se puede cerrar y tapar de un momento a otro. Pero, si existe un proceso largo de reparación.
     1- Abrirla al máximo, hacerla accesible internamente, intentando desprender trozos sueltos, sin golpear muy fuerte ya que se pueden desestructurar otros puntos creando nuevas grietas.
     2- Hay que fijar clavos por todo el contorno, en diferentes direcciones para que se agarre bien, para que nada quede afuera. Limpiar todo el polvo del pasado también es importante en este paso.
     3- Se arma una mezcla de cemento, agua y cola vinilica, procurando dejar fuera de la grieta todas las desigualdades e irregularidades encontradas al momento del arreglo.
     4- Ahora, se empapa la grieta con agua, eliminando cualquier resto de polvo. Por último pincelar con un pincel gordo, muy generosamente todo el contorno y por dentro.
     5- Empapando una esponja de acero en este "cemento casero" y enredándolo entre los clavos, se van creando tramas que irán taponando el agujero, en esta fase del proceso hay que ser extremadamente cuidadoso, nunca debe quedar sobresaliendo el plano de la pared ya que después de fraguado sería un bulto imposible de quitar o disimular, un bulto tan grande y empoderado que será el 49% de la pared.
    Siguiendo estos pasos, esta grieta no vuelve a aparecer, y lo más importante: la pared queda estructuralmente reparada (siempre y cuando, los albañiles del siguiente turno no tomen medidas drásticas como tirar la pared abajo.)

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