En vigilia de lo que será el 40 aniversario del golpe civico-militar que sufrió nuestro país, me sentí inspirada (aunque no es una palabra muy acertada, ni por el contexto actual, ni por la fecha que se conmemora mañana) pero, verborragica, ansiosa, por todo el panorama político que nos atraviesa día a día, sentí la necesidad de hacer un descargo, y que mejor lugar que el facebook, donde todas las historias llegan.
Siempre se pide que la gente que vivió en la época de la dictadura haga el ejercicio de la memoria, que reflexione, que no tenga miedo para que así, de una vez por todas las otras dos palabras que hacen juego con MEMORIA puedan tener un significado VERDAD y JUSTICIA.
Hace un tiempo, se me dio por investigar casos al azar, buscar en internet, preguntar, así fue que me cruce con la historia de Edith. Almorzando con mi abuela como de costumbre, estabamos hablando de los hechos de represión, la inseguridad, la policia, el uso de la fuerza y así fuimos llegando hasta el año 1977. Mi abuela en esa epoca tenía dos hijos, un marido enfermo, trabajaba en una fabrica textil, o sea que todo lo que sucedia fuera de ese circulo le era indiferente como a casi todo el resto de la gente. En esa fabrica textil, había una mujer, se llamaba Ana Maria Vieytes, mi abuela la recuerda como una mujer hermosa, pero se cuchicheaba que estaba loca, todo el tiempo llegaba gritando que a su hermana se la habían chupado, que la habían secuestrado. Y nadie le creía. Comenzaron a hacerla a un lado, "todas deciamos que seguro la hermana se había ido con algún hombre" - confiesa mi abuela - "después cuando todo empezo a saberse, nos cayo la ficha".
La historia no es muy significativa, pero para mí es un gran recuerdo, mi adorada abuela, ejercita su memoria conmigo, los vinculos del pasado se ligan con los del presente, ella confía en mi. Cuando estabamos juntando la mesa le dije que iba a investigar mas, que la iba a buscar en facebook a ver que había sido de su vida, mi abuela dejo los platos a un lado y me dijo "oíme Palito, vos que andas en todas esas cosas, y conoces mucha gente, si algún día te la llegas a cruzar a Ana Maria o alguien cercano, decile que me perdone." Claro que sí, nos abrazamos fuerte y me fuí para el colegio.

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