jueves, 6 de agosto de 2015
De a ratitos
Es habitual en mi estar a las corridas, no me quejo, porque las corridas las hago con ganas, jamas estaria a las corridas haciendo algo sin gusto o por obligación, el día para mi deberia tener 36 horas y me cansa, pero me contenta que así sea, en esos ratitos donde mi mente está despejada (como ahora o cuando me siento a comer) re-pienso todo lo que hago/hice durante el día, lo que vengo haciendo, lo que queda por hacer, la torticolis, el desgaste mental que eso implica y la cantidad de trabas que recibo a veces inclusive de la misma gente que deberia solidarizarse con mi trabajo. De vez en cuando me dan ganas de ponerle un freno a todo mundo y decir "basta, hasta acá llegue", cuando me pongo firme a tomar esa decisión tan en caliente y tan poco pensada, voy a ponerle los puntos a alguien y de repende ZAS! aparecen esos detalles o esas personas magnificas y oportunas, entonces tu cerebro te dice "ves, boluda, que este es tu lugar". Sonrío, y sigo.
sábado, 1 de agosto de 2015
Lacatar sí s
Los, las en este caso, que gustamos de ver cine (casi siempre) odiamos los finales abiertos. Ya está, rindansé que no van a ganar premios, el 50% de la gente cree que no les dio el presupuesto para seguir y tuvieron que modificar el guión a último minuto, dejen la libre interpretación para los libros de autoayuda.
Pero.
En mi caso particular este odio genuino a la libre interpretación no se queda en el cine, se aplica en la vida. Se aplica a esa puteada que te quedo atravesada cuando un tipo desagradable te tiro un "piropo" (acoso callejero). Se aplica a la amiga que mandaste a la mierda sin ponerle tres patadas en el orto. Los finales abiertos no son buenos porque de esas interpretaciones libres de la realidad, salen las confusiones.
- Y, cómo quedo todo con fulano? -Mal/Bien/No sabe no contesta.
El amor es una de esas cosas que no fue inventada para tener final abierto, si está abierto, no es un final, básico, de manual. Tal vez yo sea extremista (si). pero me parece muy pedorro (muy típico de mí) que las cosas que tienen que ver con el corazón terminen abiertas, y trasca, sumen capítulos, soy peor que American Pie, cuando pensás que es la última, que ya las cosas no pueden ser mas mierda, sacan otra película.
La mayor parte del tiempo tengo un fantasma de chongos pasados que me revolotea y de paso, me vuela las chapas. Debe ser por eso que gusto tanto de la soledad. Porque aunque mi eje emocional esté normal, centrado, firme. Siempre se va a ver afectado por las pavadas de mi corazón flojito. El jenga de mi vida, son los hombres.
Pero.
En mi caso particular este odio genuino a la libre interpretación no se queda en el cine, se aplica en la vida. Se aplica a esa puteada que te quedo atravesada cuando un tipo desagradable te tiro un "piropo" (acoso callejero). Se aplica a la amiga que mandaste a la mierda sin ponerle tres patadas en el orto. Los finales abiertos no son buenos porque de esas interpretaciones libres de la realidad, salen las confusiones.
- Y, cómo quedo todo con fulano? -Mal/Bien/No sabe no contesta.
El amor es una de esas cosas que no fue inventada para tener final abierto, si está abierto, no es un final, básico, de manual. Tal vez yo sea extremista (si). pero me parece muy pedorro (muy típico de mí) que las cosas que tienen que ver con el corazón terminen abiertas, y trasca, sumen capítulos, soy peor que American Pie, cuando pensás que es la última, que ya las cosas no pueden ser mas mierda, sacan otra película.
La mayor parte del tiempo tengo un fantasma de chongos pasados que me revolotea y de paso, me vuela las chapas. Debe ser por eso que gusto tanto de la soledad. Porque aunque mi eje emocional esté normal, centrado, firme. Siempre se va a ver afectado por las pavadas de mi corazón flojito. El jenga de mi vida, son los hombres.
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